Los objetivos de esta reforma son simplificar procedimientos, ampliar los derechos de las personas en situación de dependencia e intentar reforzar la financiación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
La reforma fue aprobada definitivamente por el Congreso el 16 de septiembre y publicada finalmente en el BOE con una "vacatio legis" de 20 días, Aquí puedes consultar el texto consolidado de la Ley.
Esta modificación ha sido presentada a bombo y platillo generando grandes expectativas que, a partir de ahora, se tienen que materializar y llegar efectivamente a la ciudadanía.
Una herramienta esencial para la aplicación real y efectiva de las reformas introducidas en el SAAD es el sistema informático, el SISAAD,
Esta situación trae a mi memoria las experiencias vividas hace casi 15 años cuando participé en un ambicioso y exitoso proyecto de mejora del SISAAD.
La Ley de la Dependencia había configurado en 2006 un nuevo derecho de ciudadanía: el derecho de las personas reconocidas en situación de dependencia a percibir una serie de servicios o prestaciones económicas con el fin de favorecer su desenvolvimiento a través de las actividades básicas de la vida diaria.
Para facilitar la gestión de tales servicios y prestaciones, la misma Ley previó ya la existencia de un aplicativo informático específico, el SISAAD.
Desde su puesta en marcha, el SISAAD fue objeto continuo de queja y malestar entre las Comunidades Autónomas, sus auténticos usuarios.
Esa situación fue causando, incluso, la desafección de la mitad de las Comunidades Autónomas, que fueron abandonando paulatinamente el uso de este Sistema como aplicativo de gestión para utilizarlo únicamente como repositorio de información, ocasionando con ello una creciente mala calidad de los datos y, por ende, una escasa fiabilidad de la información.
Para revertir esa dramática situación participé en la elaboración y presentación en 2013 al Director General del Imserso, César Antón Beltrán, de un Plan de Mejora que se encontraba dirigido a cambiar esa tendencia al abandono del uso del SISAAD como herramienta de gestión de la Dependencia.
El Plan examinó y analizó en detalle el Sistema Informático desde una múltiple perspectiva (legal, funcional, tecnológica, económica, etc.) para continuar con un análisis de los factores políticos, económicos, sociales y tecnológicos que rodeaban, incidían o podían afectar al SISAAD.
Para ello, utilizamos dos herramientas principalmente: una auditoría tecnológica del SISAAD y una encuesta realizada a varias Comunidades Autónomas.
La duración de la implantación de este Plan de Mejora fue de varios años.
Sirvió para implantar un nuevo aplicativo informático, el SISAAD-2, que es el actualmente existente, con un coste muy inferior al primer SISAAD, tanto en su construcción como en su mantenimiento anual.
Este planteamiento de mejora ha sido recientemente valorado y evaluado, por distintas instancias, concluyendo todas ellas con elogios a su acertado enfoque estratégico y a su despliegue.
El Plan de Mejora puede ser consultado, y descargado, en el Banco de Conocimiento del INAP.
Rafael Beitia
